viernes, 26 de diciembre de 2008

INFORME DE UNA IMAGEN DE SAN JUAN EVANGELISTA. CANTILLANA, SEVILLA




El presente informe se refiere al fragmento de una escultura de bulto redondo y tamaño natural, y además obedece al deseo de la Hermandad, de recuperar la pieza como imagen de uso cultual y procesional.

Estamos ante lo que queda de una imagen que en su día fue de vestir. Procedente de un anticuario de Sevilla y adquirida por la Hermandad del Consuelo de Cantillana. El anticuario no ha facilitado ninguna información de la procedencia de la obra, por lo que solamente podemos analizar la obra, tal y como ha llegado al taller. Hemos supuesto, por las características morfológicas de la pieza, que podría representar a San Juan Evangelista, puesto que la efigie es bastante concordante con la repetida fisionomía iconográfica del Santo. Pero no deja de ser una hipótesis.

Desde el punto de vista estructural, el fragmento procede de una imagen de vestir de candelero muy simple. El fragmento mide 62 centímetros de altura, 28 de anchura en la base y 23 de fondo. Presenta huellas claras de haber sufrido algún tipo de accidente desconocido, pues presenta en la zona lateral derecha de la frente, las huellas de un fuerte impacto producida por un objeto contundente de forma angular. Al mismo tiempo, faltan piezas de la cabeza y existen importantes zonas de perdida de preparación y policromía. Sin embargo, los restos conservados son originales.

Afortunadamente ha sido poco transformado por intentos restauradores, solo hemos observado pequeñas intervenciones en el cuerpo y la cabeza, tales como intentos de completar el fragmento añadiendo piezas de madera que nada tiene que ver con el original.

En algunos detalles de la pieza se puede observar la calidad escultórica de la pieza, de la mano de unas correctas facciones, unidas a una bella encarnadura, muy bien conservadas en gran parte del lateral derecho del rostro.

Una pieza de vestir es más probable que fuese destinada a usos de culto externos que internos, y por lo tanto cabe la posibilidad de que fuese propiedad de una Hermandad. Por las huellas que presenta, parece maltratada de forma intencionada, como si hubiese sobrevivido a la destrucción. La hendidura de la frente parece testimonio de un fuerte golpe.

VALORACIÓN Y CATALOGACIÓN DE LA OBRA.

El fragmento escultórico es una talla en madera de pino, ensamblada en hueco, con policromía sobre aparejo, realizada al óleo pulimentado. No posee ningún postizo, tales como dientes u ojos de cristal, todo ello es tallado.

No presenta ningún tipo de inscripción visible, y en el hueco existente, por las manipulaciones que ha sufrido la obra, no cabe esperar que aparezca nada.

Por las características del estilo, técnica, y grafismos, todos los expertos consultados, entre ellos, nuestro colaborador el Dr. D. José Roda Peña, opinan que puede tratarse de una pieza del siglo XVIII, sin duda; pudiéndose ensayar la atribución al circulo de Roldán, por el paralelismo con obras de este artista.

No cabe duda que la obra es una pieza de singular valor artístico e histórico. Por lo que cualquiera que sea la restauración o tratamiento escultórico que se puedan aplicar, deben de hacerse desde el respeto a los fragmentos de origen conservados, sin introducir ningún tipo de cambio que modifique los restos, aunque los criterios técnicos se ajustan al uso que se pretende.



Juan Manuel Miñarro López

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